Creditos: Maria Paula Rubiano

San Lorenzo, al norte de Nariño, acaba de declararse “territorio libre de transgénicos”. ¿Qué significa esto para el pequeño municipio?

En San Lorenzo (Nariño) se cultivaban 10 de las 23 variedades de plantas de maíz. / Cortesía: Jesús Antonio Delgado

San Lorenzo podría ser un pueblo como cualquier otro. Empieza en las cumbres más altas de la cordillera Occidental, donde brotan de la tierra fría y húmeda los ríos que llevan el agua a cuatro municipios vecinos. Luego baja vertiginoso por laderas cafeteras que lo convirtieron en el segundo productor de café de Nariño. Después se desperdiga hacia las tierras calientes que bordean el río Juanambú. San Lorenzo podría ser un pueblo como cualquier otro. Pero desde el 4 de abril no lo es. 

Ese día, tras recibir las firmas de 1.300 campesinos, los once concejales del municipio aprobaron el acuerdo que convirtió a San Lorenzo en un territorio libre de transgénicos. Esto quiere decir que la Alcaldía del municipio tiene que diseñar un plan para que el maíz, la única semilla transgénica que se ha colado en sus cultivos, deje de circular, comercializarse y sembrarse.